Fernando Blanco: “Los valores del balonmano son los mismos que necesitamos para vivir el día a día”

Mariano SánchezNOTICIAS

Un deporte que pasa de padres a hijos, un “deporte especial” como el mismo Fernando lo califica. Fernando Blanco es el coordinador de la escuela de balonmano del Club Deportivo Tajamar, y al igual que a otros muchos, la pasión por este deporte le vino a través de su padre.

 

¿Qué objetivos tenéis para la temporada 2017-18?

El objetivo principal que nos planteamos cada temporada es sacar un niño más que la anterior, el mantener la escuela de balonmano con equipos en todas la categorías; tarea difícil debido a la gran oferta que existe en la sociedad actual.

Una vez conseguido el anterior, debemos pensar en sacar un equipo por categoría. Y como objetivo personal; es crear amantes del balonmano, a través de la mejora continua en los aspectos del juego, todo ello bañado de una formación personal que nos permita tener el sentimiento de pertinencia y compromiso con un grupo. Si los resultados acompañan mucho mejor, pero lo más importante son los chicos.

 

¿Cómo ves la temporada de todos los equipos? ¿Cómo crees que va a acabar?

Si comenzamos por las categorías de base, podemos ver como el equipo Benjamín ha dado un salto importante y es capaz de competir a todos los equipos de tú a tú; con diferentes edades van cumpliendo sus etapas de aprendizaje y se ve cada sábado.

El alevín vive una temporada de formación y aprendizaje, ya que se han incorporado nuevos jugadores y la mezcla entre jugadores de primer año y segundo es notable a la hora de competir.

El equipo infantil está en su año de mejora constante, tratando de adaptarse a un nuevo estilo de balonmano que conlleva la etapa en la que están, su objetivo no es ganar la liga, sino formarse para poder competir la temporada que viene en la primera categoría.

Los cadetes viven una temporada similar a la edad que atraviesan, irregular y con constantes altibajos. Siguen en etapa de formación después de incorporar el curso pasado aproximadamente unos 8 jugadores que nunca habían jugado.

El equipo juvenil tras el acierto de la mezcla con nuestros amigos de Concepción, han conseguido encontrar el equilibrio entre competición y estudios, siempre teniendo al oportunidad de entrenar en condiciones de jugadores y calidad. Un año en el que se compite en la primera categoría, acabando en mitad de tabla, quizá donde no merecíamos por el juego, pero sí por la realidad.

Los equipos senior siguen su andadura en la competición tras numerosos cambios de jugadores y adaptaciones de estos, pero siempre manteniendo el espíritu de lucha. El filial mantendrá la categoría y estará entre los 5 primeros. El equipo nacional está sudando para permanecer en la categoría, y si mi instinto no me falla, acabará en mitad de tabla.

 

¿Cuáles son los valores que intentas transmitir a través del balonmano?

Los mismos valores que necesitamos para vivir el día a día: esfuerzo, sacrifico y genialidad. Esto nos da la felicidad.

Los entrenadores en la gran mayoría de ocasiones somos un referente para los chavales, y debemos ser ejemplares tanto dentro como fuera de la pista; tratando de colaborar con la formación que pueden recibir en casa.

 

¿Cuál es la cualidad que debería tener todo entrenador?

La cualidad que debe tener un entrenador es la de entrenar por que le genere ilusión, ganas y placer por ver a los chavales engancharse a este maravilloso deporte. En nuestra escuela tenemos la gran suerte de contar con entrenadores que derrochan valores humanos que intentan transmitir a nuestros jugadores. Igual no ganamos campeonatos del mundo, pero estoy seguro que ganamos excelentes personas a las que el Balonmano les dará riqueza personal.

 

¿Y cuál debería tener todo jugador?

Sin constancia no se va a ninguna parte. Estoy cansado de ver jugadores con una cualidades físicas increíbles, sumado a una genialidad innata para entender nuestro deporte, que se van quedando. A mis chavales siempre les digo que cuando no se puede más, es cuando no se puede fallar un balón, que debemos dar un paso más, eso es lo que marcará la diferencia con el resto de jugadores. A día de hoy sólo los elegidos tienen esa constancia en mi opinión, a la sociedad en la que vivimos donde se tiene todo a mano.

 

¿Qué opinas del balonmano actual? ¿Crees qué es un deporte minoritario?

Siempre defenderé que no somos un deporte minoritario. En primer lugar hay que ver la diferencia entre deporte federado y “deporte popular y recreativo”. En la actualidad el deporte recreativo y popular ha crecido de manera exponencial. En el deporte federado, y más en deportes colectivos, seguimos siendo una referencia por detrás del fútbol (problema social) y el baloncesto. Seguimos creciendo en licencias federativas cada año, quizá no con la suficiente fuerza para consolidarnos como un deporte referente en España.

El balonmano es un deporte atractivo, los niños lo hacen constantemente en el patio; corren, luchas, saltan y lanzan. Por lo tanto quizá tenemos un problema de visualización, es decir, no terminamos de encontrar la manera de que esos niños y niñas, puedan ver el atractivo de nuestro deporte.

La competencia en la que vivimos tanto deportiva, como de actividades extraescolares, hace que sea muy difícil captar ese cemento necesario para mantener la estructura, bien por la sociedad de marketing en la que vivimos y a la que el balonmano, en mi humilde opinión, no ha sabido adaptarse; y por los propios padres, que quizá no den la oportunidad de que sus hijos descubran el balonmano.

Tenemos la gran suerte que la gran mayoría de los niños y niñas que empiezan se enganchan, nuestro trabajo permanente debe ser llegar a conseguir que vean lo bonito que puede ser el balonmano.

 

¿Quiénes son tus referentes en el balonmano?

Igual suena algo pelota, pero el balonmano tiene algo especial, y es que suele pasar de padres a hijos. Tengo la inmensa suerte de que mi padre decidió llevarme a los partidos y entrenamientos en el carrito, y según fui creciendo, era su ayudante, haciéndome sentir la esencia del Balonmano (pasando por los brazos de millones de jugadores y entrenadores). Por lo tanto es mi mayor referente, con el que el 80 % de conversaciones que mantenemos a diario son de Balonmano, siempre aprendiendo, y con distintos puntos de vista en muchas ocasiones.

Si hablo de referentes en cuanto al juego (actualmente sigo en activo) tendría multitud de jugadores y la mayoría retirados, pero al final todo son ilusiones. Al crecer te das cuenta que es imposible llegar a esa genialidad, así que hace tiempo decidí que el referente como jugador tiene que ser el entrenador y tus compañeros que tengas en ese momento.

Como entrenador no tengo un referente claro, tengo multitud de amigos “balonmaneros” con los cuales comparto ilusiones y sueños, de los que trato aprender cada día, viéndoles trabajar y cogiendo lo mejor de cada uno, para ser uno mismo. Aunque he de decir que los entrenadores españoles somos un referente en el mundo del Balonmano.

Como he dicho al principio, ojalá dentro de 30 años, pueda ser como mi padre: respetado y admirado por muchos en el mundo del Balonmano; del de andar por casa, del Balonmano de patio y frío.